LORCA / El pasado minero
Puede resultar sorprendente que en una exposición sobre la minería aparezca una tumba a escala real. Claro que se trata de una reproducción de uno de los enterramientos argáricos aparecidos en la excavaciones realizadas en Los Cipreses, en Torrecilla. La cultura argárica se desarrolló hace 4.000 años (Edad del Bronce) en un amplia zona del sureste peninsular. El protagonismo de esta tumba radica en que los objetos que componen el ajuar funerario evidencian su relación con las actividades metalúrgicas.
La exposición de que se habla lleva por título Bocamina, patrimonio minero de la Región de Murcia, y está abierta al público hasta finales de agosto, en la rehabilitada ermita de San Roque. Vale la pena recorrer las empinadas calles que llevan hasta este pequeño edificio para ver esta muestra. Al mismo tiempo, el visitante tiene ocasión de contemplar un panorama urbano realmente atractivo.
Metidos ya, en forma metafórica, en la mina, los diversos ámbitos de la exposición permiten descubrir los principales recursos minerales de la Región, con un sistema interactivo para irlos iluminando, y realizar un recorrido desde la Prehistoria por la actividad del hombre en relación con la minería y la metalurgia.
La presencia romana supuso la incorporación de tecnologías como el empleo de la polea, que posibilitaron la explotación a gran escala de los recursos minerales. El recorrido por la época medieval hasta llegar a la Edad Moderna permite, entre otros aspectos, conocer la importancia que tuvo el alumbre murciano, mineral explotado desde el sigo XV hasta el XX, así como la evolución de la industria minera en los siglos XIX y XX.
Lo más cercano
A nivel local, y aparte de la tumba mencionada al principio, se han seleccionado hasta trece piezas. Las más antiguas, fechadas entre 2200 y 1500 antes de Cristo, son un hacha plana de bronce aparecida en la antigua iglesia de las Mercedarias; un puñal de cobre encontrado en Aguaderas; una alabarda, un puñal y un cuchillo de cobre, de Los Cipreses; un afilador y un yunque, ambos de piedra, también de la pedanía de Los Cipreses.
La exposición muestra igualmente un par de vasijas encontradas en ajuares de enterramiento en Los Cipreses; un punzón con enmangue de madera, del Rincón de Almendricos; un molde múltiple de fundición de la Edad del Bronce tardío, aparecido en unas excavaciones en la calle Tintes, y una lucerna de bronce, romana, en la que se reproduce una cabeza de jabalí sobre tres hojas de acanto, encontrada en el siglo XIX por un ingeniero de minas.
Fuente: La Verdad de Murcia
Fecha: 24/07/2006
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