MURCIA / El abandono se adueña del Castillo de Monteagudo a la espera de su restauración

Si el rey Alfonso X levantara la cabeza sería testigo del lamentable estado en el que se encuentra el Castillo de Monteagudo, donde allá por el año 1243 el sabio monarca instaló su corte. Referente para todo visitante que llega a la capital murciana, el imponente monumento se alza sobre un pico desde el que se domina toda la huerta de Murcia. Un lugar en el que el turista queda admirado por su belleza paisajística, pero decepcionado por el estado de conservación del conjunto, declarado Patrimonio Histórico Nacional en el año 1985.

La Asociación de Amigos de los Castillos de Monteagudo, compuesta por un grupo de vecinos de esta pedanía murciana, lleva a cabo estos días una campaña informativa para dar a conocer el lamentable estado de abandono y deterioro de la fortaleza. El secretario de la asociación, Juan José López, en un periplo por las ruinas del castillo, indica que «el Ayuntamiento de Murcia realizó una importante inversión con dinero de los fondos europeos, que a día de hoy aún no ha finalizado. Se dejaron escaleras metálicas situadas a gran altura sin barandillas, pasadizos sin protección, andamios de las murallas sin desmontar, y una subida al segundo cuerpo del castillo que supone un desafío para los no aficionados al alpinismo, ya que la escalera está cortada».

Los graffitis y pintadas presiden murallas y paredes del conjunto histórico; botellas y plásticos dominan un acceso poco seguro. Todo ello ofrece una mala imagen en la histórica atalaya.

Juan José López afirma que «por la noche, aquí sube mucha gente; si tuviera una iluminación acorde, no sólo en la imagen del Corazón de Jesús, sino en toda la muralla, se evitaría la venta de droga que normalmente existe». «Hasta que no se produzcan daños personales y materiales no habrá reacción por parte de las autoridades», añade López.

El Ayuntamientos de Murcia tenía un proyecto para esta zona, el Parque Cultural de Monteagudo, conformado por tres de las fortalezas defensivas de mayor relevancia del municipio, el Castillo de Larache, el Castillo de Monteagudo y el Castillejo o Castellar, un proyecto, asegura López, «ilusionante para todos los vecinos, que supondría una regeneración íntegra, de la pedanía»

Pero los vecinos no sólo quieren proyectos ilusionantes, sino que «deseamos hechos reales y palpables. Queremos seguridad en el castillo, su mantenimiento y limpieza, y después que vengan los proyectos que tanto nos prometen los políticos pero que nunca llegan, y cuando lo hacen, el dinero que se destina desaparece».

Fuente: La Verdad de Murcia

Fecha: 31/07/2006