El museo de la muralla de Santa Eulalia abrirá sus puertas al público en octubre
MURCIA
Una valla de seguridad impide aún ver al paseante en su totalidad el edificio en madera, vidrio y acero que encierra la recuperada muralla de Santa Eulalia. El Centro de Visitantes o de Interpretación, como así les gusta llamarlo a los expertos en historia y arqueología, no es otra cosa que un museo que acoge un tramo de las murallas medievales de la ciudad. La moderna denominación de Centro de Interpretación se debe a que será un museo moderno, con visita guiada para el visitante y donde a través de pantallas de plasma, infografía y maquetas, el público pueda remontarse siglos atrás para conocer cómo se construyó y evolucionó la muralla de la época islámica a la cristiana e incluso cómo se vivía en Murcia en la época medieval.
La concejal de Turismo y Congresos, María Isabel Valcárcel; el arquitecto Andrés Cánovas; el gerente del consorcio Murcia Cruce de Caminos y Antonio Sabater, responsable de la empresa Tropa, encargada de la musealización, hicieron ayer de cicerone en la visita al inmueble, que abrirá sus puertas al público en el mes de octubre, según indicó María Isabel Valcárcel.
El arquitecto Andrés Cánovas explicó que «el edificio está enclavado sobre restos de la muralla de Santa Eulalia. Son parte de la fortificación de la ciudad de Murcia y de las puertas de la ciudad. El proyecto del centro de visitantes trata de musealizar los restos para hacerlos comprensibles».
También se refirió a que el edificio se ha construido en materiales nobles, como la madera, el vidrio y el acero, «para no chocar con las fachadas de la ermita ni de la iglesia de Santa Eulalia».
Por su parte, Antonio Sabater, responsable de la empresa Tropa, encargada de la musealización, indicó que «entendemos la visita como una inmersión en la historia. Aquí interpretaremos cómo se construyó, las técnicas utilizadas y la unión de la muralla musulmana con la cristiana.
La concejal de Turismo respondió a preguntas de La Verdad a propósito de las críticas que la construcción suscitó en su día entre el vecindario: «Al principio, oculto tras la verja, no sabían lo que había. Se solucionó con sendas jornadas de puertas abiertas para que los vecinos conocieran los que s estaba haciendo para restaurar la muralla. Al final, incluso algún vecino que había dicho que era un vertedero, me confesó que 'cosas como éstas eran las que se tenían que hacer en Murcia'. El edificio podrá gustar más o menos porque rompe con el entorno barroco, pero es indudable la calidad de la recuperación de los restos».
El recorrido por el centro de visitantes se hará a través de varias salas -en torno a ocho- y habrá recreaciones virtuales con personajes de cómo pudo ser la vida en aquella época, cómo trabajaban y vestían.
El proyecto se completará con una segunda fase que incluirá la construcción de otro edificio frente al museo y con la puesta en valor de la necrópolis, bajo la plaza, aunque no habrá que levantarla y se podrá intervenir desde el museo.
Fuente: La Verdad de Murcia
Fecha: 12/08/2006
