LORCA / La ampliación de Valdeinfierno no afectará a los yacimientos

El Pantano de Valdeinfierno fue inaugurado en 1791. Su arquitecto fue el polémico Martínez de Lara, autor también de la presa de Puentes, que tantas páginas de la historia de Lorca ha llenado como consecuencia de su rotura. Una incógnita, más de doscientos años después, aún por desvelar.

El de Valdeinfierno es un pantano vacío desde hace años. Pocos lo recuerdan al máximo de su capacidad, cuando algunos dijeron haber visto una especie de monstruo del lago Ness surcar sus orillas. Su embalse se ha ido llenando de sedimentos, lo que ha provocado que la gruesa capa de lodos apenas deje almacenar agua.

A ello se suma que la presa, obsoleta, está llena de grietas por las que se escapa la poca agua que llega desde las vertientes cercanas. Sin embargo, la solución a tanto problema podría estar cerca, ya que se pretende construir una nueva presa aguas arriba. Estará ubicada en una zona donde se originan lluvias torrenciales que causan avenidas e inundaciones.

Conjuntamente, se pretende retirar lodos y sedimentos para permitir un mayor almacenamiento de agua. Hasta aquí bien, pero existe un problema: la zona es una amalgama de yacimientos arqueológicos, algunos tan importantes como el del Abrigo del Mojao. Esta preocupación llevó hace unos meses al diputado nacional y concejal del PP, Pío Pérez Laserna, a plantear al Ministerio de Medio Ambiente un serie de preguntas sobre los restos, y también sobre el lugar elegido y los tratamientos que se darán a los lodos que se retirarán del viejo embalse.

Para las obras de inicio de la nueva presa, aún no hay fecha. El último día del pasado año se terminó la redacción del anteproyecto de recrecimiento de la presa de Valdeinfierno. Tres meses después, se remitió a la Dirección general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente toda la documentación ambiental para considerar la evaluación de impacto.

La ampliación de la capacidad del pantano llevaría consigo una serie de medidas a tomar para evitar daños a los yacimientos arqueológicos que en la zona se dan cita. Estos son los del abrigo del Mojao, los de Poblado Ladera del Mojado, Abrigo de los Gavilanes, Abrigo del Mojao en la ladera derecha, los de Valdeinfierno I, cola del Pantano I, Selvarejo, Selvarejo II Cola del Pantano y Selvarejo III, y el de Cueva de las Calaveras, aunque este último se encuentra más alejado.

Estos yacimientos, según el Gobierno central, «están fuera de la zona de inundación de las aguas del embalse». Y puntualiza que «no obstante, antes de la adjudicación del proyecto deberá elaborarse un documento resumen, contestación del que envíe la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, con las consultas previas realizadas».

Retirada de sedimentos

Sobre los sedimentos que habrán de retirarse del pantano, primero para llegar hasta la zona de roca donde se sitúa la presa, y después de la zona de embalse más cercana a ella, se argumenta que se ha solicitado «señalada su ubicación en el plano y dados los inconvenientes que puede representar en función de la calificación futura del suelo designado, colaboración del Ayuntamiento de Lorca». La intención es buscar conjuntamente la ubicación idónea para evitar posibles encarecimientos en las futuras expropiaciones.

El vertedero se situará «entre la zona limitada al norte por el cerro del Fraile, al sur por el canal abandonado del Luchena, al oeste por la rambla de Periago, y al este por la carretera de Zarcilla de Ramos al Cortijo de Los Perejiles.

Tres vertederos

También por primera vez se habla de los sedimentos. El volumen de los que se extraerán del embalse, «con objeto de llegar a cimentar la presa en roca es de 1.620.000 metros cúbicos». El tratamiento previsto para los sedimentos en destino es disponerlos en bancadas en tres vertederos, para que se sequen y hacer un tratamiento de vegetación, tanto en plataforma como en taludes.

Las obras también llevarán consigo el cierre del túnel existente por el que se accede a la actual presa en el estribo izquierdo y la reposición de la carretera que pasa actualmente por la coronación de la presa. Con la recuperación del Pantano de Valdeinfierno podría almacenarse agua en la zona que podría venir a remediar la carencia de recursos hídricos para la agricultura del Valle del Guadalentín.

Fuente: La Verdad de Murcia

Fecha: 28/08/2006