La última iglesia barroca levantada en la ciudad
LORCA / La última iglesia barroca levantada en la ciudad
El nombre original de esta iglesia fue de San Indalecio, obispo y mártir de esta ciudad, condición impuesta por el concejo lorquino al comprometerse a ceder a la Orden Carmelita unos terrenos para que pudiera edificar el templo. También exigieron que en la fachada se colocasen el escudo Real en el centro, y a los lados los escudos del Concejo y de la Orden carmelita.
La marcha de los frailes en el año 1835, y la subasta del convento en 1844, supuso la desaparición de esta orden religiosa en la ciudad. Pero la iglesia se mantuvo como tal y, en 1869, tomó su actual nombre de parroquia de Nuestra Señora del Carmen.
El templo responde a un edificio de planta basilical, de tres naves con altares adosados a las paredes laterales y coro alto a los pies. El crucero, de acusada forma en su prolongación arquitectónica hacia el exterior, se cubre con cúpula sobre pechinas.
La nave principal tiene bóveda de medio cañón sobre lunetos, al igual que los brazos del crucero y la capilla mayor. Las naves laterales tienen bóveda de arista. La cúpula tiene ventanas y reposa sobre un anillo de perfil ondulante, tipología extremadamente original y enriquecedora de la arquitectura básica a la que presta un toque de dinamismo, como indica el profesor Pedro Segado, en un libro sobre esta parroquia.
La fachada del templo, restaurada hace unos años, está marcada por una especial personalidad. El momento cronológico en que se erige, dentro del dilatado periodo barroco lorquino, condicionó la fusión de un inicial neoclasicismo con el toque barroco impuesto por la exuberante decoración rococó.
Fuente: La Verdad de Murcia
Fecha: 01/10/2006
