CARTAGENA / Los troveros del Campo de Cartagena difunden su arte entre los escolares

La Asociación Trovera ‘José María Marín’, de La Palma, comenzó a principios de este mes de abril la decimocuarta edición de su campaña de divulgación del trovo en los centros escolares de toda la Región de Murcia. Patrocinada desde 1993 por la Asamblea Regional, la campaña consiste en la realización de cuarenta actuaciones en otros tantos colegios e institutos, así como en la explicación del trovo, su historia, sus raíces, su composición... es decir, todas las bases para que los alumnos puedan convertirse en uno de estos trovadores.

El objetivo es, según Joaquín Sánchez ‘El Palmesano’, uno de estos troveros, “que el arte del trovo no se pierda y que se divulgue entre los más jóvenes”. De hecho, en los últimos ocho años han salido cuatro jóvenes promesas del trovo, una cifra nada baladí si se tiene en cuenta que la cifra de troveros en la Región se mantiene estable en una docena desde hace siglos.

La campaña en los centros escolares tendrá una duración de dos meses y está dirigida a escolares de 5º y 6º de Primaria y alumnos de 1º y 2º de ESO, en todos aquellos colegios e institutos que lo han solicitado. Joaquín Sánchez indica que los centros educativos del campo de Cartagena son los que habitualmente tienen más interés en participar de esta campaña por su cercanía histórica al trovo, aunque desde hace unos años, la ciudad de Murcia y sus localidades cercanas están mostrando bastante interés en conocer esta técnica de improvisación del verso.

Según el presidente de esta Asociación, un buen trovador debe nacer con ciertas cualidades, como la capacidad de improvisar versos, aunque es la práctica y el perfeccionamiento el que hace que una persona pueda denominarse trovero.

Cuando acuden a cada uno de los colegios, los profesionales del trovo están alrededor de una hora improvisando versos para los más jóvenes y sobre los temas más diversos. “Lo más solicitado –señala Sánchez –son trovos sobre las cosas más cercanas a ellos: las asignaturas, los profesores, los estudios, la actualidad deportiva o la lucha entre sexos”. Lo que más llama la atención a los escolares es la capacidad de improvisar. Tanto, que muchos de ellos se animan a intentarlo. “Eso es lo más importante, que sean ellos mismos los que tomen la iniciativa, los que se atrevan a probar esta forma de poesía popular. Cuando acaba la hora en la que estamos con los alumnos, vemos que lo han entendido perfectamente”.

Historia del trovo
En la Región de Murcia, se tiene constancia de que en la Comarca del Campo de Cartagena, el Trovo ya se practicaba aprincipios del siglo XVII (1621), pero éste adquiere un relieve más significativo a finales del siglo XIX, y muy particularmente en la cuenca minera de Cartagena y La Unión, en donde históricamente ha sido utilizado por los mineros de la época como una especie de canción protesta en la reivindicación de sus derechos y como queja y lamento de las duras y penosas condiciones en las que se veían abocados para ganarse el pan.
Actualmente, la Asociación ‘José María Marín’, fundada en 1992, cuenta con doce troveros, cuatro cantaores del trovo y tres guitarristas. Ofrecen actuaciones por todo el mundo, sobre todo en Sudamérica, donde acuden como representantes españoles de los improvisadores.
Fuente: El Faro de Cartagena

Fecha: 18/04/2007